El debate en torno a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, alcanzó un nuevo nivel tras las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la posibilidad de investigar a la funcionaria por presunto desvío de recursos.
En respuesta, la alcaldesa defendió la transparencia de su administración e hizo énfasis en que las instancias legales ya han revisado las finanzas municipales, remarcando la importancia de la honestidad comprobable y sugeriendo que los señalamientos tienen una motivación política.
Durante su intervención más reciente, López Rodríguez mostró un documento de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Según la alcaldesa, este avala que los fondos ejercidos durante 2023 —por un total de mil 122 millones de pesos, incluidos los recursos de Fortamun, Ramo 33 y Ramo 28— ya fueron fiscalizados y no presentan irregularidades. Destacó: “Tengo solventada, no tengo problemas. El 23, por supuesto, una mujer requiere honestidad”, una afirmación en la que buscó tomar distancia de las acusaciones y demostrar que su gestión se encuentra libre de observaciones graves por parte de la autoridad federal.
Al confrontar los recientes cuestionamientos, López Rodríguez insistió en el respeto que mantiene por la investidura presidencial, pero fue contundente al pedir que cualquier denuncia se haga formalmente en los cauces judiciales correspondientes. En palabras de la alcaldesa: “Respeto el comentario de nuestra presidenta, como ella dice, si la presidenta municipal hizo un desvío de recursos lo ideal es que denuncien. Es momento de dejar claro, de atacar de una vez por todas el tema de rendir cuentas, yo jamás me he negado”.

Según explicó ante los medios, la titular de Acapulco considera que la Auditoría Estatal se extralimitó en sus funciones al pretender auditar recursos que, por ley, solo corresponden a la federación. Recalcó también que no existen pendientes con el ejercicio fiscal de 2023 y que la revisión integral por parte de la ASF desmiente los rumores de opacidad en su gobierno.
Para reforzar su postura, López Rodríguez enfatizó la necesidad de que la honestidad pública debe ser comprobable y no solo un recurso discursivo. Aseguró: “Guerrero no requiere de vestidos de honestidad”, ya que la entidad —afirmó— necesita resultados concretos avalados por los órganos fiscalizadores y no solo apariencia.
A lo largo de su pronunciamiento, la alcaldesa sugirió que este tipo de acusaciones suelen inscrbirse en una dinámica política de cara al futuro. Así lo expresó al afirmar: “No tengo problemas con las leyes, tengo problemas por el tema del 2027”.
Desde su perspectiva, las imputaciones no solo carecen de pruebas contundentes sino que responden también a intereses ajenos a la administración municipal. Sin embargo, la funcionaria reiteró que pone a disposición de los órganos pertinentes toda la documentación necesaria para clarificar el destino del presupuesto público, insistiendo en que su administración tiene las “manos limpias”.