El Sindicato de Conductores de Taxis (SCTC), encabezado por Miguel Arias, pidió formalmente al municipio el bloqueo de la app Didi, al considerar que funciona por fuera de la ordenanza 13.549 que regula el transporte de pasajeros en la ciudad.
En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), el dirigente sostuvo que el problema central es la falta de registro de gran parte de los conductores que trabajan mediante estas aplicaciones. “Se les dio la oportunidad de que se registren y no han hecho nada por hacerlo”, afirmó Arias, al cuestionar el nivel de cumplimiento de las plataformas en la ciudad.
“Hay 30.000 autos prestando servicio”
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo en la cifra que mencionó el referente gremial sobre la magnitud del sistema. “Hay 30.000 autos prestando el servicio acá en Córdoba y el 5% creo que se han registrado”, señaló, al describir lo que considera una expansión del transporte informal.
Según Arias, la situación genera un escenario donde gran parte de la actividad queda por fuera de los controles estatales y de las obligaciones del sistema formal.
El dirigente también apuntó contra la capacidad de fiscalización actual y aseguró que los operativos resultan insuficientes frente al volumen de vehículos en circulación. “La municipalidad está actuando, pero es tanta la cantidad de vehículos que hay que no alcanza”, planteó.
En ese marco, insistió en que la solución debería ser más estructural y no limitada a controles en la vía pública.
El pedido: bloquear las aplicaciones
Desde el sector taxista proponen avanzar directamente sobre el funcionamiento de las plataformas que no se registren formalmente. “Que les bajen la aplicación, que no les den servicio las empresas”, reclamó Arias, al sostener que esa sería la única forma efectiva de ordenar el sistema.
También cuestionó la falta de exigencias de control a los conductores. “No quisieron sacar carnet, seguramente esos autos no tienen seguro para transportar pasajeros”, agregó.
Para el gremio, la expansión de las aplicaciones impacta directamente en la actividad tradicional del taxi, generando una competencia que consideran desigual por diferencias en costos, regulación y tributación.