Bananas, pasta de maní casera y chocolate: una combinación que nos transporta directo a la infancia, cuando buscábamos algo dulce y goloso sin complicaciones. El contraste entre el dulzor natural de las bananas y la intensidad del chocolate, unido a la untuosidad de la pasta de maní, resulta irresistible para grandes y chicos.
Este postre rápido y fácil suele aparecer cuando hay ganas de algo rico, pero poco tiempo para cocinar. Es una merienda popular para chicos, un snack energético después de entrenar, o un “antojo nocturno” que se resuelve en minutos, usando ingredientes que siempre hay en casa.
Se trata de rodajas de banana frescas, untadas con pasta de maní casera y bañadas o decoradas con chocolate derretido. La receta es tan sencilla como sabrosa, sin horno ni batidora, perfecta para improvisar un postre saludable y tentador.
Total: 15 minutos
- Preparación: 10 minutos
- Enfriado (opcional): 5 minutos
- 2 bananas grandes
- 3 cucharadas de maní tostado sin sal
- 1 cucharadita de aceite neutro (girasol o maíz)
- 1 pizca de sal
- 100 gr de chocolate semiamargo
- 1 cucharada de crema de leche (opcional, para suavizar el chocolate)

- Pelar las bananas y cortarlas en rodajas de 1,5 a 2 cm de grosor.
- Para la pasta de maní casera: procesar los maníes con el aceite y la pizca de sal hasta obtener una crema suave. Si es necesario, agregar unas gotas más de aceite.
- Untar la mitad de las rodajas de banana con la pasta de maní. Tapar con otra rodaja formando “sándwiches”.
- Derretir el chocolate en microondas o a baño María. Si se desea, agregar la crema de leche para lograr un baño más fluido.
- Bañar la mitad de cada sándwich en el chocolate derretido o rociar por encima. Dejar que el chocolate se enfríe y endurezca antes de manipular.
- Llevar a la heladera 5 minutos para que el chocolate se asiente. Servir frío para mayor crocancia.
Rinde 8 a 10 bocaditos (aproximadamente 4 porciones).
- Calorías: 170 kcal
- Grasas: 9 gr
- Carbohidratos: 22 gr
- Proteínas: 3 gr
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
Se conserva en heladera hasta 2 días, en recipiente hermético. No se recomienda freezar, ya que la banana cambia de textura.