La NASA lanzó el domingo su nuevo telescopio espacial, el potentísimo ‘Nancy Grace Roman’, que se espera que marque un antes y un después en la exploración del cosmos, ayudando a esclarecer algunos de los mayores misterios de la física. El costo de esa nueva joya de la tecnología demandó 4 mil millones de dólares, además del esfuerzo de muchos de los mejores científicos del mundo.
Diseñado para ofrecer una vista panorámica de las vastas extensiones del espacio, el Telescopio Espacial Roman “ayudará a desvelar los secretos del universo”, declaró el viernes el presidente estadounidense Donald Trump durante una ceremonia en la sede de la NASA en Houston, Texas.
Con más de 12 metros de altura, este observatorio de última generación fue lanzado desde el Centro Espacial Kennedy en Florida a las 7:26 a. m. (11:26 GMT) a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.El telescopio lleva el nombre de la pionera astrónoma estadounidense Nancy Grace Roman, conocida como la “Madre del Hubble”, otro de los telescopios insignia de la NASA. Si bien el Hubble reveló que el universo se expande más rápido de lo que se creía, el Observatorio Roman buscará resolver algunos de los misterios aún sin resolver, incluidos los de la materia oscura y la energía oscura.
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Con su visión infrarroja, Roman podrá detectar la luz emitida por objetos celestes hace miles de millones de años, lo que le permitirá retroceder en el tiempo y ofrecer a los científicos una visión del pasado remoto del universo, ayudándoles a comprender mejor estos dos misteriosos fenómenos.
“Roman le dará a la Tierra un nuevo atlas del universo”, declaró el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Con un campo de visión más de 100 veces mayor que el del Hubble —y significativamente más amplio que el del James Webb—, el Observatorio Roman explorará vastas extensiones del cielo desde una posición privilegiada a 1,5 millones de kilómetros (930.000 millas) de la Tierra.
Mirar lo invisible
Diseñado para trabajar en conjunto con otros observatorios como el Webb, que ofrece mayor potencia y precisión, el Observatorio Roman aspira a descubrir miles de exoplanetas, así como decenas de miles de supernovas, las explosiones que provocan la muerte de estrellas masivas.

“Será el catálogo de objetos astronómicos más grande jamás creado y nos ayudará a comprender cuán comunes son los sistemas solares como el nuestro”, declaró Dave Content, director técnico de Roman, a la AFP.
El nuevo telescopio también arrojará luz sobre dos de los mayores misterios de la física: la materia oscura y la energía oscura. Sus orígenes siguen siendo desconocidos, pero se cree que juntas constituyen aproximadamente el 95% del universo. Se piensa que la materia oscura actúa como una especie de pegamento gravitacional, mientras que se cree que la energía oscura es una fuerza repulsiva que impulsa la expansión del universo.
AFP/HB