Hailey Bieber, Margot Robbie, Bella Hadid, Penélope Cruz y Lily Collins tienen estilos distintos, pero en los últimos meses coincidieron en una misma elección capilar: el slip bob. La repetición no es casual. Cada vez más celebridades se vuelcan a este corte corto, lacio y brillante que combina elegancia, practicidad y una estética minimalista muy en línea con el regreso de los años 90. Así, más que instalar un peinado, la tendencia refleja un cambio en la forma de llevar el pelo: menos volumen forzado, más naturalidad y sofisticación.
Hablar de tendencias contemporáneas sin mencionar a Hailey Bieber es imposible. Ella fue una de las principales impulsoras en traer de vuelta la elegancia sin esfuerzo de los años 90. La modelo estadounidense de 29 años decidió dejar atrás las melenas XL para apostar por un bob recto, sedoso y ultra brillante.

Su versión del corte se caracteriza por un acabado casi “escurridizo” y pulido que refleja la luz como si fuera cristal. Este look no solo complementa su estilo streetwear de prendas oversized, sino que demuestra cómo un corte limpio puede transformarse en el accesorio de moda definitivo.
Margot Robbie, por su parte, ha demostrado en múltiples ocasiones que la sofisticación radica en la simplicidad. Al adoptar esta vertiente del bob, la actriz australiana de 36 años optó por una estructura limpia e impecable que enmarca las facciones con sutileza.

Lo fascinante de su estilo es la versatilidad: puede llevarlo completamente lacio para un evento de gala o añadirle un ligero movimiento en las puntas para sus apariciones diarias. Su versión demuestra que la clave de este peinado es el equilibrio entre precisión y soltura.
Si hay alguien capaz de llevar cualquier tendencia al nivel más alto de la alta costura, es Bella Hadid. La supermodelo estadounidense de 29 años representa la faceta más estructurada y vanguardista de este look.

Bella suele lucir una variante ultrapulida y tajantemente recta, peinada a menudo hacia atrás con efecto húmedo o con una caída súper fluida que acentúa su estructura ósea. En ella, el peinado adopta un aire dramático, moderno y sumamente editorial.
Penélope Cruz sorprendió a todos al renovar su clásica melena por una melena corta llena de movimiento. La icónica actriz española, de 52 años, apostó por adaptar el concepto con capas muy ligeras y textura sedosa que aportan dinamismo sin sumar un volumen pesado o acampanado.

Esta adaptación demuestra que el estilo no es exclusivo de un solo tipo de pelo o textura, sino que puede ajustarse para aportar una caída natural, fresca y rejuvenecedora a cualquier edad.
Conocida por su estilo romántico y sofisticado, Lily Collins sorprendió con un cambio de look que fusiona la esencia noventera con un inconfundible aire francés. La actriz británica de 37 años luce un bob corto con terminaciones suaves que caen pegadas al rostro, resaltando la delicadeza de sus facciones.
Su propuesta demuestra que este corte es perfecto para quienes buscan una melena corta fácil de peinar, elegante para la noche y sumamente fresca para el día a día.

La gran ventaja de este corte es su capacidad de adaptación visual. Dependiendo del largo y la raya del cabello, puede estilizar casi cualquier tipo de facciones:
- Rostros ovales y alargados. Les favorece enormemente porque enmarca las facciones de forma equilibrada. Llevarlo a la altura de la mandíbula resalta el cuello y la estructura ósea.

- Rostros redondos o con forma de corazón. Funciona mejor en una versión “long bob” (por encima de las clavículas) y con la raya al medio. La caída recta y vertical ayuda a alargar visualmente el rostro y suavizar los pómulos.
- Rostros cuadrados. Al añadir una curva sutil hacia adentro en las puntas (como suele hacer Margot Robbie), se suavizan los ángulos de la mandíbula de manera muy femenina.

El secreto técnico del slip bob radica en la descarga sutil de peso en las puntas. Esto permite que el cabello mantenga su forma geométrica pero caiga de manera liviana, consolidándose como el peinado favorito de las amantes del minimalismo y la elegancia contemporánea.