El 24 de julio de 2026, el Comité Disciplinario de la Dimayor aprobó la suspensión de la sanción que pesaba sobre el arquero Diego Novoa y lo habilitó para jugar con Atlético Bucaramanga en el debut de la Liga BetPlay 2026-II ante Millonarios.
La medida se adoptó después de que el club solicitara la suspensión del castigo de seis partidos que Novoa recibió por un enfrentamiento con Jacobo Pimentel, jugador de Boyacá Chicó, en los camerinos del estadio La Independencia. El portero ya había cumplido tres fechas cuando integraba el plantel de Millonarios.

En la resolución 67, el Comité informó de la siguiente forma la suspensión de la sanción al portero bogotano:
“Dentro de las medidas reportadas, el Club y el jugador se comprometen a acatar íntegramente la sanción impuesta y manifiesta absoluto respeto por las decisiones de las autoridades disciplinarias del fútbol colombiano. Asimismo, expresa su compromiso de mantener en adelante una conducta ejemplar, respetando las decisiones arbitrales, los oficiales del partido y los principios de juego limpio que inspiran las competiciones organizadas por la Dimayor”, dijeron de entrada.
El documento agregó: “Teniendo en cuenta lo anterior, de cara a los criterios previstos en el artículo 42 del CDU de la FCF, este Comité despachará favorablemente la solicitud formulada por el Club Atlético Bucaramanga S.A. y por el Jugador Diego Novoa Urrego toda vez que, tanto los criterios objetivos como las circunstancias concurrentes del presente caso han sido cumplidas”.

Boyacá Chicó identificó a Diego Novoa como presunto agresor de Jacobo Pimentel tras el partido del 14 de marzo de 2026 ante Millonarios en el estadio La Independencia, un señalamiento que el club vinculó con una agresión ocurrida cuando el jugador local iba hacia el camerino y que ahora pide investigar a Dimayor, la Federación Colombiana de Fútbol y la Policía Nacional.
Tras lo ocurrido en su momento, el Comité Disciplinario de la Dimayor sancionó (hasta el 24 de julio de 2026) al arquero de Millonarios Diego Novoa con seis partidos y una multa de$1.925.995 por agredir a Jacobo Pimentel en el túnel del estadio La Independencia después del partido ante Boyacá Chicó, una decisión que se apoyó en el informe de Medicina Legal, el acta del Puesto de Mando Unificado y la declaración presencial de un funcionario público.
La resolución 037 de 2026 estableció además que la lesión sufrida por Pimentel le generó una incapacidad de 15 días. El expediente descartó que se tratara de una riña mutua y concluyó que la agresión fue unilateral.
En su momento, el Comité determinó la responsabilidad disciplinaria de Diego Alejandro Novoa Urrego con base en el literal f) del artículo 63 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol. La decisión señaló que no existieron circunstancias atenuantes.
El organismo concluyó que, una vez terminado el encuentro, Novoa abordó a Pimentel en el túnel y lo golpeó primero con el puño y después con un objeto contundente en la cabeza. La agresión fue presenciada directamente por Andrés Fernando Suárez Lizarazo, secretario técnico para la Comisión Local de Tunja.
El Comité indicó que los hechos ocurrieron fuera del campo de juego y en una zona sin visibilidad para los árbitros. Esa condición reforzó, según la resolución, el valor probatorio del testimonio oficial.
La ausencia de grabaciones audiovisuales no debilitó la decisión disciplinaria. El expediente sostuvo que las pruebas documentales y testimoniales eran suficientes para identificar a Novoa como agresor principal.
La resolución reiteró que el elemento decisivo fue la declaración del funcionario, quien intervino para proteger a Jacobo Pimentel después de observar que Novoa inició la agresión y que otros jugadores se sumaron más tarde. El informe de Medicina Legal y el acta del Puesto de Mando Unificado complementaron esa reconstrucción.
La valoración conjunta de esos elementos permitió al Comité desechar la tesis de una confrontación recíproca. El organismo estableció que Pimentel no respondió ni física ni verbalmente.