En un escenario político marcado por la polarización, una encuesta nacional de la consultora QSocial identificó un dato que podría reconfigurar el mapa electoral: el 40% de los argentinos asegura rechazar tanto al gobierno de Javier Milei como al kirchnerismo, conformando el segmento más numeroso del electorado analizado.
El relevamiento, realizado en junio sobre una muestra de 1.880 casos en todo el país, divide al electorado en tres grandes bloques. Mientras el 29% manifiesta rechazo únicamente hacia el presidente Javier Milei y el 25% expresa rechazo exclusivo al kirchnerismo, un 40% no se siente representado por ninguno de los dos espacios políticos que hoy dominan la escena nacional. El 6% restante no definió una posición.
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Desde la consultora denominan a este segmento “la pecera del medio”, un universo que, según el director de Opinión Pública de QSocial, Lucas Klobovs, constituye hoy el mayor bloque de voto disponible del sistema político argentino, aunque todavía carece de una representación política consolidada.
Un electorado crítico y pesimista
Lejos de tratarse de ciudadanos desinteresados por la política, el estudio muestra que este grupo mantiene una mirada muy crítica sobre la situación del país. El 55% evalúa negativamente el presente de la Argentina, mientras que otro 35% considera que la realidad es entre regular y mala. En conjunto, nueve de cada diez integrantes de este segmento tienen una percepción poco favorable sobre el contexto actual.
El pesimismo también aparece cuando se consulta sobre las perspectivas futuras. Según la encuesta, el 85% no se muestra optimista respecto del futuro cercano, reflejando un clima de incertidumbre que atraviesa a este electorado.
Reconocen logros económicos, pero cuestionan el costo social
Uno de los aspectos más llamativos del informe es la evaluación que este grupo realiza sobre la gestión económica del Gobierno nacional. El 70% reconoce que la inflación descendió durante la administración libertaria, un dato que muestra que existe un reconocimiento de algunos resultados macroeconómicos. Sin embargo, esa valoración positiva convive con una fuerte crítica: la mayoría considera que el costo social del ajuste fue demasiado elevado.
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Esta combinación de reconocimiento y cuestionamiento evidencia una postura menos ideológica y más pragmática, donde los resultados económicos son valorados, aunque no alcanzan para compensar el impacto sobre el nivel de vida de la población.
La demanda de un liderazgo que rompa la grieta
Otro de los hallazgos centrales del trabajo tiene que ver con las expectativas políticas. El 80% de quienes integran este segmento afirmó que preferiría un presidente con capacidad de construir consensos, dialogar entre distintos sectores y alejarse de la lógica de confrontación permanente que caracteriza a la denominada “grieta”.
Para QSocial, esta demanda representa una oportunidad para eventuales liderazgos moderados que busquen posicionarse como una alternativa superadora frente a la polarización entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo.
Sin embargo, el informe advierte que esa oportunidad enfrenta una dificultad importante. La mitad de los integrantes de este electorado reconoció que estaría dispuesta a votar por un candidato que no termina de convencerlo si considera que tiene posibilidades reales de derrotar al espacio político que más rechaza.
Este comportamiento, conocido como “voto útil”, termina fortaleciendo la lógica de la polarización, ya que muchos electores abandonan opciones intermedias cuando perciben que no tienen posibilidades concretas de competir por el poder. Según el análisis de la consultora, este mecanismo actúa como una “aspiradora” que termina concentrando votos en los dos grandes polos políticos.
Una oportunidad condicionada
El estudio plantea dos escenarios posibles para los próximos procesos electorales. En el primero, la polarización continúa dominando la competencia política y ese 40% de votantes vuelve a distribuirse entre Milei y el kirchnerismo por razones estratégicas, más que por afinidad.
En el segundo escenario, aparece un nuevo liderazgo capaz de representar a ese electorado desencantado. Sin embargo, para que esa alternativa logre consolidarse deberá reunir dos condiciones simultáneas: ofrecer una propuesta claramente diferenciada de los polos existentes y demostrar competitividad desde el inicio para evitar que opere el fenómeno del voto útil.
En ese sentido, Lucas Klobovs resume la principal conclusión del informe: “La avenida del medio está abierta hoy. Depende de que aparezca alguien capaz de habitarla antes de que la polarización la vuelva a cerrar”.
El trabajo de QSocial sugiere así que existe un importante espacio electoral disponible en la Argentina, aunque su consolidación dependerá menos del descontento con los polos actuales que de la capacidad de construir una opción con expectativas reales de poder.