Buenos Aires, 30 de octubre (NA) — El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, admitió el viernes que la confianza en el sistema de alta velocidad “está quebrada”, luego de la tragedia ferroviaria ocurrida el miércoles en Urda, Toledo, que provocó al menos 69 fallecidos.
“Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país”, dijo Sánchez tras participar en Toledo de la reunión del centro de coordinación que atiende el accidente ferroviario junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Sánchez asumió la demanda expresada el jueves por el rey Felipe VI para adoptar nuevas medidas de seguridad en el sistema ferroviario de alta velocidad.
“La labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el rey, no vuelva a suceder. Y en ese trabajo estamos”, aseguró, según reportó el diario La Vanguardia y supo Noticias Argentinas.
Sánchez reiteró el “compromiso” del Gobierno y de todas las administraciones del Estado con las víctimas, los heridos y sus familiares, “que viven una situación de extraordinaria ansiedad” mientras sigue habiendo personas desaparecidas en el siniestro.
Señaló que en esta tragedia hay víctimas de hasta 27 nacionalidades, y que el Ejecutivo está coordinando toda la información disponible con los consulados de los distintos países.
“Desde el Ministerio de Transportes y el Gobierno estamos siguiendo con la investigación de lo sucedido para conocer cuáles son las causas de este accidente ferroviario”, apuntó.
Y subrayó que “no es asumible para un país como España, con un sistema de alta velocidad tan potente como el que tenemos, sufrir dos accidentes de estas características y de esta magnitud en un año”. Hace nueve meses se produjo el accidente de Adamuz, que causó 46 víctimas mortales.
Sánchez aseguró que lo que va a hacer el Gobierno “no es solamente investigar cuáles son las causas de lo sucedido, sino aportar soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad en nuestro país”.
Ministro de Transportes rechaza dimitir: “La presión es grande, pero mi obligación es resolver el problema”
En una comparecencia en la sede del ministerio a su cargo, el titular de Transportes, Oscar Puente, rechazó dimitir tras el accidente de los trenes de alta velocidad y dijo: “La presión del momento, evidentemente, es muy grande. Pero mi obligación ahora no es dedicarme a hablar de mi continuidad, sino resolver el problema, esclarecer lo sucedido y ofrecer explicaciones claras y, sobre todo, aportar soluciones”.
“Entiendo que la ciudadanía exige explicaciones y que ante una tragedia de esta naturaleza se pidan responsabilidades. Es legítimo y forma parte de una democracia en la que los ciudadanos tienen derecho a exigir el máximo rigor a sus representantes públicos”, admitió.
Pero demandó actuar “con rigor y con proporcionalidad”.
Puente dijo que “por el momento, los indicios apuntan a que lo ocurrido se debe a un fallo en el centro de control de mando de Adif. Estamos analizando los hechos para esclarecer exactamente qué ha sucedido, cómo ha podido producirse y si existieron deficiencias en los procedimientos de control”.
El funcionario aclaró que pese al error humano atribuido al operador de Adif en el centro de control de Atocha, “no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a prejuzgar responsabilidades antes de que concluya la investigación”.
“Tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente un culpable”, subrayó.
Agencia NA