El Gobierno decidió acelerar las negociaciones con los gobernadores para avanzar con la suspensión de las PASO y apuesta a conseguir la media sanción del proyecto en el Senado antes de que termine octubre. La primera etapa de la estrategia estará concentrada en cinco mandatarios radicales, mientras la Casa Rosada prepara conversaciones individuales con otros gobernadores aliados.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones junto con Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, en representación de Karina Milei. En los próximos días buscarán reunirse con Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco).
La expectativa oficial es que un acuerdo con esos cinco mandatarios se traduzca en el acompañamiento de entre 7 y 8 senadores vinculados a esas provincias. El entendimiento, sin embargo, tendría como objetivo inicial la suspensión de las PASO para las próximas elecciones, una alternativa que genera más coincidencias entre los gobernadores que la eliminación definitiva del sistema.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
El apuro tiene dos motivos centrales: la Casa Rosada quiere que el proyecto avance en el Senado antes de que termine octubre y busca definir con anticipación las reglas electorales de 2027. En el Gobierno también consideran que el acercamiento con los gobernadores que se produjo durante la Argentina Week en París abrió una ventana para avanzar ahora con acuerdos concretos.
La Casa Rosada sostiene como objetivo de máxima la eliminación de las primarias, pero reconoce que entre los mandatarios radicales existe mayor margen para avanzar con una suspensión puntual. Las posiciones públicas de los gobernadores muestran diferencias sobre el alcance que debería tener la reforma.
Valdés se expresó en contra de las PASO y planteó que incluso podría discutirse su eliminación. Sadir, en cambio, se mostró dispuesto a analizar una nueva suspensión, como ocurrió en 2025, pero sin pronunciarse a favor de eliminarlas definitivamente. Pullaro respaldó la suspensión de las primarias nacionales, aunque mantiene su defensa del sistema vigente en Santa Fe.
Zdero ya avanzó en Chaco con la suspensión de las PASO para 2027, mientras que Cornejo cuestionó la utilidad de una primaria nacional en un escenario en el que, según su planteo, los principales espacios políticos podrían definir sus candidaturas sin necesidad de una competencia interna.
Con ese escenario, Santilli y los Menem buscan cerrar primero el acuerdo con los gobernadores radicales y utilizarlo como punto de partida para ampliar la negociación. El siguiente paso será conversar con otros mandatarios que podrían aportar votos en el Senado.
Entre los gobernadores peronistas del norte, la Casa Rosada prepara una estrategia individual con Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones). La intención oficial es discutir con cada provincia sus demandas específicas y vincular el respaldo parlamentario con cuestiones de gestión.
Una lógica similar se aplicará con gobernadores patagónicos que no tienen una terminal política nacional definida, como Rolando Figueroa, de Neuquén; Alberto Weretilneck, de Río Negro; y Claudio Vidal, de Santa Cruz.
En esas conversaciones tendrán un peso central los recursos, las obras y las transferencias a las provincias, además de los proyectos que el Gobierno necesita aprobar en el Congreso. En ese esquema, el Presupuesto 2027, cuya discusión comenzará en Diputados, aparece como una de las principales herramientas de negociación de la Casa Rosada.
El PRO tendrá un tratamiento diferente. El Gobierno decidió esperar a que se defina la disputa interna entre Mauricio Macri y Jorge Macri antes de avanzar con un acuerdo más amplio con ese espacio. La intención oficial es negociar posteriormente con Jorge Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres y Marcelo Orrego.
La discusión con el PRO, además, excede la suspensión de las PASO. La Libertad Avanza y dirigentes del macrismo mantienen conversaciones para avanzar hacia un acuerdo electoral de cara a 2027, pero las diferencias entre Mauricio y Jorge Macri funcionan como un obstáculo previo para cerrar ese entendimiento.
La urgencia del Gobierno está puesta ahora en el Senado. La Casa Rosada busca que octubre sea el límite para avanzar con la reforma electoral, tanto por los tiempos vinculados a cualquier modificación de las reglas electorales como por la necesidad política de consolidar los acuerdos alcanzados con los gobernadores.
El objetivo es llegar al tratamiento en la Cámara alta con una mayoría suficiente para aprobar la suspensión de las PASO y, al mismo tiempo, convertir la negociación electoral en una instancia más amplia de acercamiento con las provincias. El Presupuesto 2027 y el resto de las iniciativas que requieren respaldo legislativo formarán parte de ese intercambio.