El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, descartó este viernes que el Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori contemple actualmente conceder un indulto al exmandatario Alejandro Toledo (2001-2006), quien cumple dos condenas por sobornos y lavado de dinero vinculados al caso Odebrecht.
En diálogo con Panamericana TV, el titular del portafolio sostuvo que una eventual gracia presidencial solo podría evaluarse si los informes médicos corroboran la gravedad de su estado de salud por el cáncer que padece a sus 81 años.
“No se puede indultar a Toledo y las gracias presidenciales tienen que ver básicamente con un estado de enfermedad grave de la persona”, señaló.
Álvarez cuestionó, además, la credibilidad del exmandatario y enumeró distintos episodios de su trayectoria política que, a su juicio, generan dudas sobre sus declaraciones. “Desde que fue el lustrabotas de Cabana, hasta cómo logró inscribir a su partido con firmas aparentemente fraudulentas, hasta sus mensajes de telefónicos”, señaló.

Ante la pregunta de si consideraba a Toledo un “mentiroso crónico”, el funcionario respondió que es una “persona que siempre ha tenido problemas notorios” con decir la verdad y agregó que su estado deberá ser determinado mediante evaluaciones médicas.
“Su nivel de salud lo tendrá que establecer informes médicos”, afirmó, al dejar abierta esa posibilidad únicamente ante un escenario de enfermedad grave acreditada.
“Si se corrobora de que realmente está al borde de la muerte y está gravemente enfermo, ya la comisión determinará (…) no se puede pensar que una persona muera en la cárcel”, señaló.
No obstante, rechazó que la edad o una enfermedad sean suficientes por sí mismas para justificar la liberación del exmandatario. Recordó que existen miles de personas con cáncer que continúan trabajando y desarrollando sus actividades mientras afrontan la enfermedad.
Álvarez también fue consultado sobre una eventual liberación del expresidente Pedro Castillo (2021-2022), quien cumple una condena de 11 años y 5 meses por su fallido intento de golpe de Estado, pero aseguró que, en el escenario actual, no existe posibilidad jurídica ni política de concederle un indulto.
“En este escenario es imposible. Jurídicamente, el estado peruano tiene ya una solución jurídica y esto ya es pública”, afirmó.

La semana pasada, Fujimori señaló que el pedido de Toledo sería evaluado bajo criterios técnicos, médicos y humanitarios por la Comisión de Gracias Presidenciales, adscrita al Ministerio de Justicia, una vez que sus integrantes asuman funciones.
“Esto se va a evaluar con dos tipos de análisis. Uno de carácter técnico y médico, y también con una mirada humanitaria”, señaló antes de expresar sus condolencias a la exprimera dama Eliane Karp, cuya madre, Eva Fernenbug, falleció el fin de semana en Bruselas, cuando estaba próxima a cumplir 100 años.
El exmandatario había concedido una entrevista desde el penal de Barbadillo, donde permanece recluido tras su extradición, en la que se refirió a su pedido de gracia presidencial después de la muerte de su suegra, pieza clave en la investigación que derivó en su condena.
“Estoy viviendo momentos extraordinariamente difíciles. Tengo un problema serio cardíaco, tengo cáncer y, te quiero ser franco, estoy sangrando (…) Ya tengo 81 años. Estoy gravemente enfermo”, declaró a la periodista Milagros Leiva.