El 42% de los trabajadores en Colombia considera probable que la inteligencia artificial reemplace su empleo en los próximos cinco años, según el Monitor de IA 2026 de Ipsos, empresa de investigación de mercados.
La percepción abre una preocupación que ya tiene efectos en la confianza, el descanso y la toma de decisiones. Se trata de la denominada ansiedad algorítmica, que fue analizada por el programa de Psicología de la Universidad Fucs.
La inquietud surge ante una escena cada vez más frecuente en oficinas, empresas y actividades independientes: una herramienta de IA puede completar en segundos una labor para la que una persona se preparó durante años. Para algunos trabajadores, esa comparación activa dudas sobre la vigencia de sus conocimientos y sobre el lugar que conservarán dentro de sus equipos.

El sondeo de Ipsos, elaborado con las opiniones de aproximadamente 500 personas, también encontró que el 48% de los encuestados siente un mayor nerviosismo frente a productos y servicios que incorporan inteligencia artificial en su entorno laboral. La preocupación, que durante un tiempo se asoció sobre todo con países industrializados, aparece ahora entre los motivos de consulta psicológica en Colombia.
Lina Fernanda Galán Flórez, docente del programa de Psicología de la Universidad Fucs, precisó que “la ansiedad algorítmica surge como una categoría explicativa en un estudio”. El término permite describir reacciones emocionales relacionadas con el avance de los algoritmos, aunque no corresponde por sí mismo a una enfermedad ni a una categoría de diagnóstico clínico.
La especialista advirtió que el temor frente al futuro laboral no siempre es señal de una enfermedad: “Sentir preocupación por el futuro laboral no significa necesariamente tener un trastorno mental”. La diferencia está en la intensidad de esa preocupación, la posibilidad de controlarla y el efecto que produce en las rutinas de la persona.
Un estudio de investigadores de la Universidad de Johannesburgo, en Sudáfrica, publicado en febrero de 2026 por la revista científica Frontiers in Psychology, examinó 1.454 comentarios en Reddit. El análisis identificó inquietudes sobre la pérdida de valor de la trayectoria profesional y la incertidumbre acerca del porvenir de determinadas ocupaciones.
Ese temor puede trasladarse al desempeño cotidiano. Galán plantea el caso de quien cumple con sus responsabilidades, pero considera que su esfuerzo deja de ser reconocido debido a la capacidad de una aplicación para resolver tareas con rapidez. Si la atención se mantiene concentrada en la posibilidad de perder el empleo, la concentración y la seguridad para actuar pueden verse afectadas.
La preocupación puede adquirir otra forma cuando la persona busca una respuesta perfecta antes de avanzar. Consultar herramientas de IA de manera constante, incluso antes de formular una opinión propia, puede debilitar la confianza en el criterio personal. Esto incluye decisiones sobre asuntos laborales, relaciones afectivas o temas de salud.

Para la docente de la Universidad Fucs, la pregunta relevante no es cuántas veces se usa una plataforma, sino qué función cumple en la vida de quien la consulta: “Lo que conviene observar es si la herramienta sirve como apoyo o si la persona siente que ya no puede decidir sin ella”, aclaró.
La autoobservación puede empezar antes de abrir un chat. Conviene identificar si se busca información para contrastar una idea o si se requiere aprobación para actuar. Formular primero una posición, revisar los argumentos propios y luego comparar la respuesta de la herramienta permite conservar un margen de autonomía frente a sus recomendaciones.
“Usarla a menudo, por sí solo, no demuestra dependencia”, reiteró Galán. Sin embargo, el hábito merece atención si se extiende a áreas íntimas o si la ausencia de una respuesta digital genera malestar, paraliza una decisión o impide resolver situaciones habituales sin recurrir a la aplicación.

Buscar acompañamiento psicológico resulta recomendable cuando la preocupación se vuelve difícil de controlar, altera el sueño o interfiere con las actividades de todos los días. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce este tipo de dificultades entre las manifestaciones asociadas con los trastornos de ansiedad.
La adaptación al uso de inteligencia artificial requiere capacitación laboral, pero también cuidado de la confianza personal. Para aquellos que sienten que sus conocimientos han perdido valor, el apoyo profesional puede ayudar a distinguir entre una preocupación puntual ante los cambios tecnológicos y un malestar que ya afecta su bienestar.